Propiedad compartida Ni hablar! Cómo destruí el imperio de mi ex infiel
Plot Summary
The protagonist, the wife of pharmaceutical tycoon Adrián Castillo, receives a shocking email right before New Year's Eve: a performance "report" from her son's piano teacher Camila, who openly brags about stealing her husband and child and demands she sign the divorce papers.
When confronted, Adrián openly defends Camila and blames the protagonist for his infidelity, claiming her devotion to scientific work neglected him. Heartbroken and furious, the protagonist decides to take revenge by destroying the pharma empire she built from scratch for her unfaithful ex.
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Character Relationships
- Protagonist & Adrián Castillo: They were 15-year married couple. The protagonist built the Castillo Pharmaceutical empire from scratch for Adrián, but Adrián cheated on her with Camila, openly defended his affair and blamed the protagonist for his betrayal, becoming the protagonist's enemy to take down.
- Adrián Castillo & Camila: Camila is the mistress of Adrián Castillo, and Adrián is fully on Camila's side against his own wife. Camila was originally the protagonist's son's piano teacher, and she openly sent an email to the protagonist to provoke her and claim her new position as the lady of the family.
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El da antes de A?o Nuevo, un archivo lleg a mi correo: Mi Evaluacin de Desempe?o Anual con tu Esposo.
Punto uno. Total de encuentros ntimos con tu esposo este a?o: 150. KPI superado.
Punto dos. Logr que tu esposo me comprara una mansin y un auto de lujo. Meta alcanzada.
Punto tres. Logr que tu hijo me llame "mam" todos los das. Meta alcanzada.
Punto cuatro. Pararme firmemente frente a ti para luchar por mi felicidad. ?Misin cumplida!
Se?ora Castillo, ya me he hecho cargo de su esposo y de su hijo. Entonces, ?me va a dar un bono de fin de a?o o simplemente firmar el divorcio?
Adjunta al correo haba una foto.
En ella, Adrin Castillo la abrazaba por la cintura, y mi hijo de siete a?os, Thiago, posaba sonriente frente a ellos.
Esa mujer era la profesora de piano de mi hijo, Camila.
Adrin lleg a casa justo a tiempo para ver esa peculiar evaluacin de fin de a?o.
Se vea nervioso, pero se apresur a decirme: ?Ni se te ocurra hacerle algo! Yo fui quien se enamor de ella primero. Camila es inocente. Puedo darte la compensacin econmica que quieras.
Yo solo respond, con la voz helada: Solo quiero que vuelvas a ser el de antes.
El don nadie sin un centavo y sin amor que eras cuando te conoc.
Sin embargo, l entendi mal mis palabras y se relaj visiblemente. Ya que sabes lo de Camila, ?por qu no dejamos que pase la cena de A?o Nuevo con nosotros esta noche?
Lo dijo con la mayor naturalidad del mundo.
No poda creer que este fuera el hombre al que haba amado durante quince a?os.
?Cmo poda ser tan increblemente cnico?
Adrin levant la mano suavemente, como queriendo acariciar mi cabello como sola hacerlo.
Esquiv el gesto dando un paso atrs, con los ojos ardiendo de rabia.
Haz lo que quieras. De todos modos, tengo un experimento importante que terminar en el laboratorio.
A partir de ahora, ni Adrin ni Thiago volveran a estar en mi vida para ningn A?o Nuevo.
Me di la vuelta para subir las escaleras. Detrs de m, escuch a Adrin quejarse: Siempre pones tu trabajo primero. Yo siempre soy el segundo despus de tu laboratorio. ?Acaso estabas esperando que te fuera infiel para tener una excusa?
Me detuve y lo mir sobre mi hombro.
Si te pidiera que la dejaras ahora mismo, ?lo haras?
La sonrisa desapareci de su rostro, reemplazada por una expresin severa.
?Quieres la verdad o una mentira?
La verdad.
No lo dud ni un segundo: No la voy a dejar, de la misma forma en que t nunca dejaras tus investigaciones.
Hizo una pausa, con un toque de reproche en los ojos.
Si no hubieras puesto toda tu energa y tiempo en la ciencia, descuidando mis necesidades, Camila nunca habra entrado en nuestras vidas.
Solt una carcajada amarga. ?As que su traicin era culpa ma?
Prcticamente viva en ese laboratorio desarrollando los medicamentos para su empresa farmacutica, Laboratorios Castillo, convirtindolo en un gigante de la industria.
?Y en lugar de estar agradecido, me culpaba?
Olvid el camino que recorri para llegar hasta aqu. Est bien. ?Yo misma me encargar de arrastrarlo de vuelta al lodo!
Inmediatamente le envi un mensaje de WhatsApp a mi abogado:
"Prepara los papeles del divorcio. Adems, cancela de inmediato todas mis licencias de patentes y frmulas cientficas para Laboratorios Castillo."
En ese momento, el telfono de Adrin son. Baj la voz, pero aun as pude escuchar que era Camila.
La estaba consolando con tono cari?oso:
No pasa nada, mi amor, ella solo est molesta. De todos modos, su mente siempre est en sus frmulas, casi no me presta atencin.
Solo no vuelvas a mandar un correo as.
Ven a la cena de A?o Nuevo esta noche. Te prometo que te har muy feliz. En el sof, en la cama... donde t prefieras.
Me temblaban las manos, pero por ms terrible que me sintiera, no derram una sola lgrima.
Mi abogado respondi al instante:
"Necesitar siete das hbiles para tener todo listo."
Siete das. En el laboratorio, siete das podan cambiar el rumbo de una investigacin cientfica. Ahora, cada segundo se senta como una tortura.
Mir mis manos desgastadas por los reactivos qumicos, mis ojos cansados, el zumbido constante en mis odos por las noches de desvelo. Todo ese esfuerzo, todo lo que entregu... ahora pareca un mal chiste. Y yo era la burla de todos.
De repente record hace diez a?os, cuando su empresa apenas comenzaba.
No poda pagar patentes, no poda producir medicamentos y el estrs le estaba sacando canas verdes.
Me encerr en el laboratorio da y noche para asegurarme de que tuviera frmulas que fabricar, lo que finalmente construy el imperio farmacutico que tena hoy.
En ese entonces, me deca que yo era el regalo ms hermoso que el cielo le haba dado.
Qu irona tan amarga.
Esa misma noche fui al laboratorio y cancel todos los proyectos de desarrollo activos para su empresa.
Al ver el laboratorio vaco, sent una mezcla de nostalgia y liberacin.
Mi telfono vibr con un mensaje provocador de Camila.
Era una foto de ella y Adrin, semidesnudos en la cama; l dorma profundamente.
"Se?ora Castillo, estoy 'cuidando' de su esposo otra vez."
"Adrin me dijo que no te importa que estemos juntos. Entonces, ?qu hay de mi bono de fin de a?o?"
"Despus de todo, atenderlo es un trabajo duro. Adrin estaba insaciable esta noche. Lo hicimos tres veces."
La sangre me hirvi en las venas, pero mantuve la cabeza fra. Us otro telfono para registrar la evidencia, grab la pantalla y se la envi directamente a mi abogado.
Para Camila, mi silencio era sinnimo de cobarda.
Dos das despus, mi hijo Thiago ingres de urgencia al hospital por una fiebre alta.
Cuando llegu corriendo a la clnica, vi a Camila sirviendo un plato de sopa caliente. Le deca a Thiago con voz mimosa: Buen chico, Thiago, come un poco, aunque no tengas hambre. As te recuperars ms rpido para jugar conmigo.
Adrin estaba de pie a su lado, con las manos en los bolsillos, mirndolos con una ternura infinita que iba de Camila a Thiago.
?Ves, campen? Tu mami te quiere mucho.
Sent como si me clavaran un pu?al en el pecho.
Ni siquiera nos habamos divorciado, y ya dejaba que nuestro hijo llamara a otra mujer "mami".
?S, mi mami Camila es la mejor! respondi Thiago con una sonrisa que me destroz el alma.
El fro me recorri la espina dorsal. Escuchar a mi propio hijo llamar "mami" a esa mujer con tanta naturalidad me dej sin aire.
Camila me vio llegar. Sus ojos brillaron con malicia antes de fingir una sonrisa angelical.
Elena, qu bueno que llegas. ?Quieres darle de comer a Thiago?
Thiago ni siquiera me mir. Se aferr al brazo de Camila y chill: ?No! ?Quiero que me alimente Camila! Me gusta ms cmo lo hace ella.
Luego me mir con un desdn que no corresponda a un ni?o de su edad.
Mi mam de verdad solo sabe hacer experimentos, no sabe cuidar a nadie. A mi pap y a m nos gusta ms Camila.
Mi rostro se endureci. Mir fijamente a Thiago.
?Cmo la llamaste?
Camila, fingiendo incomodidad, intervino para provocarme ms:
Elena, por favor, no seas tan dura con el ni?o. Solo tiene siete a?os.
Adrin se interpuso rpidamente entre Thiago y yo, intentando protegerlos.
Thiago est enfermo, no vengas a armar un drama aqu.
Me tom del brazo, intentando sacarme de la habitacin del hospital.
Regresa a tu laboratorio. Camila se est encargando de todo. No tienes de qu preocuparte.
El estmago se me revolvi del asco. Le solt el brazo de un manotazo.
?No me toques!
Thiago, asustado por mi grito, rompi a llorar dramticamente.
Camila lo abraz de inmediato, consolndolo: Elena, asustaste al ni?o. Si ests enojada conmigo, desqutate conmigo, no con l. El peque?o es inocente, por favor, no le hagas da?o.
Yo solo tena una obsesin en ese momento. Mir al ni?o que lloraba en la cama y le pregunt:
?De verdad la llamaste mam?
Pens que si l mostraba un poco de arrepentimiento, si deca que no lo volvera a hacer, lo perdonara y me lo llevara conmigo al divorciarme.
Pero lo que escuch fue la acusacin llena de rabia de mi propio hijo:
?T eres mi mam, pero Camila tambin lo es! Ella me gusta ms, es buena conmigo, me cuida y me ense?a piano. ?T nunca ests, solo te importa tu laboratorio! ?Ella es mil veces mejor que t!
Esas palabras me golpearon como un rayo. Las lgrimas rodaron por mis mejillas de forma incontrolable.
Adrin me arrastr a la fuerza hacia el pasillo, rega?ndome: ?Por qu te desquitas con nuestro hijo? No tienes nada que hacer aqu. ?Vuelve a tus malditos experimentos!
Dicho esto, regres a la habitacin y cerr la puerta con pestillo, impidindome volver a entrar.
Esa noche, Isabel, mi suegra, fue a buscarme a la casa.
Elena, eres una mujer inteligente. Siempre te he respetado por tu carrera dijo, tomando mis manos con suavidad fingida. Pero los hombres son as, todos se desvan un poco del camino, ?no crees? Camila puede ser una gran ayuda para Adrin, y tambin para Thiago.
Mralo de esta forma: si eres un poco ms flexible, vers que esto es una bendicin.
Ya no tendrs que "atender" a tu esposo, ni perder tiempo cuidando a un ni?o. Podrs concentrarte al cien por ciento en tus valiosas investigaciones. ?No es eso lo que siempre quisiste?
Mi corazn estaba ms fro que el hielo. Retir mis manos lentamente.
Tiene razn. Ya no me meter en sus vidas.
Los ojos de Isabel brillaron de alegra, pensando que me haba resignado. Sonri ampliamente:
?Excelente! Entonces le dir al personal que prepare la habitacin contigua a la tuya para Camila. As podr vivir aqu, facilitar las clases de piano de Thiago y te ayudar a atenderlos.
Al ver mi silencio, Isabel asumi que estaba de acuerdo.
Me dio una palmadita en la espalda, encantada: ?Saba que eras una mujer sensata!
De inmediato llam a la ama de llaves para preparar el cuarto y, sin dudarlo, marc el nmero de Camila frente a m.
Camila, querida, puedes mudarte hoy mismo. Todo est listo. ?Ven pronto para que me acompa?es de compras ma?ana!
Cuando Adrin trajo a Camila con sus maletas, yo estaba cruzando la sala para marcharme.
Al ver mi rostro serio, Camila fingi timidez y mir al suelo con tristeza ensayada.
Elena parece molesta... Tal vez no deb mudarme.
Respond con frialdad: Esta es la casa de la familia Castillo. Puedes quedarte todo el tiempo que quieras. No me interpondr.
Apresur el paso hacia la salida.
Adrin me alcanz en el jardn y me sujet de la mu?eca.
?De verdad ests de acuerdo con esto? Si te molesta, Camila y yo podemos buscar otro lugar.
Me solt de su agarre con desprecio. Mi voz sonaba extra?amente tranquila.
Solo tengo que resolver unos asuntos de trabajo. Realmente no tengo ninguna opinin sobre lo que hagas con Camila.
l suspir aliviado, relajando los hombros.
Est bien, ve a resolver tus cosas. Llmame cuando termines y pasar a buscarte.
Despus de cruzar esa puerta, nunca regres a la mansin Castillo.
El 31 de diciembre, la empresa de Adrin celebr su gala anual de fin de a?o.
l invit a todos los inversionistas y empleados, excepto a m.
Por coincidencia, yo pasaba por el hotel donde se realizaba el evento para recoger unos documentos de mi nueva oficina.
A travs de las puertas de cristal, vi a Adrin sosteniendo la mano de Camila, mientras ella sostena la de mi hijo Thiago. Los tres subieron al escenario para dar el discurso de fin de a?o.
Ante los ojos de toda la alta sociedad, eran la viva imagen de una familia perfecta y feliz.
Adrin tom el micrfono, con voz alegre y conmovida:
Este a?o ha sido de grandes bendiciones. Quiero agradecer profundamente a mi esposa, por todo su apoyo, su calidez y por ser el pilar de mi vida.
Sent como si me clavaran agujas en los ojos al ver a Camila sonrer y agradecer los aplausos en mi lugar.
Luego le pasaron el micrfono a Thiago.
El ni?o mir a Camila con adoracin:
A la persona que ms quiero agradecer es a mi mami. Gracias, mami, por darme tanto amor. Te amo.
Dicho esto, Thiago abraz efusivamente a Camila.
El saln estall en aplausos y felicitaciones.
Desde el escenario, Camila me divis entre la multitud del vestbulo.
Cuando me di la vuelta para irme, ella baj rpidamente y me intercept en el pasillo exterior para saborear su victoria.
Elena, qu paciencia tienes, ?verdad? S que no te atreves a armar un escndalo porque te aterra perder el apellido Castillo y este estilo de vida lleno de lujos. Pero, ?de verdad crees que aguantando en silencio vas a mantener tu lugar como la se?ora de la casa?
Esboc una sonrisa fra.
Eso ya lo veremos.
Ella se ri con arrogancia, desbordando confianza:
?Claro que lo veremos! Tu hijo y tu esposo ya le gritaron al mundo quin es la verdadera mujer de esta familia. ?Con qu crees que vas a competir contra m?
La ignor y segu caminando.
Pronto se dara cuenta de que aquello por lo que tanto haba peleado no era ms que una pila de basura sin valor.
En la vspera de A?o Nuevo, la mansin Castillo estaba decorada con luces brillantes y un ambiente festivo.
Normalmente, yo preparaba la cena de gala para toda la familia.
Adrin finalmente record llamarme, pero tras marcar varias veces, nadie respondi. Un presentimiento extra?o comenz a recorrerle el cuerpo.
Camila, siempre atenta, le dijo: Adrin, mi amor, es mi primer A?o Nuevo en esta casa. Djame preparar la cena. Elena seguro est encerrada de nuevo en su laboratorio. Cuando termine de cocinar, la vuelves a llamar.
Aunque Adrin intent actuar normal, el pnico empez a crecer en su pecho.
Para cuando Camila termin de servir la cena, el telfono de Elena segua apagado.
En ese momento, el mayordomo de la casa entr al comedor con un sobre en la mano.
Se?or Castillo, esto lleg para usted de parte de la se?ora.
Adrin abri el sobre. Las palabras "ACUERDO DE DIVORCIO" destacaron en letras grandes y negras, golpendolo como un balde de agua fra.
De inmediato, su telfono celular comenz a sonar. Era Daniel, su asistente personal, con la voz quebrada por el pnico:
?Se?or Castillo, tenemos una emergencia de vida o muerte! La se?ora Elena ha revocado todas las licencias de uso de sus patentes con efecto inmediato. ?Los laboratorios no pueden producir ni un solo medicamento! ?La empresa est paralizada!
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